Para sobrevivir, el ser humano necesita agruparse y relacionarse a fin de enfrentar de manera comunitaria el gran reto de mantenerse vivo, superar las adversidades y alcanzar un nivel digno de subsistencia. Esta relación es posible gracias a la capacidad innata que posee de comunicarse y alcanzar acuerdos satisfactorios para la convivencia pacífica.